La Dulzaina
F
ICHA
TÉCNICA DE LA DULZAINA
(por Xavier Richart Peris,
profesor de dulzaina en el Conservatorio “José Iturbi de
Valencia).
DEFINICIÓN
La
dulzaina es el instrumento de viento – madera, de tubo cónico
que utiliza caña de doble lengüeta. El dominio de la
afinación se basa en combinaciones de posiciones en 8
orificios, sin llaves anexas, que se cierran directamente con los
dedos, y en cambios de presión en el aire y en la embocadura.
La denominación de nuestro instrumento tiene variaciones dependiendo de la comarca donde esté introducido. Las más extensas son “xirimita” y “dolçaina” y sus variantes.
TESITURA
La
extensión en sonido real es de
LA 4 hasta el MI 6. En contadas ocasiones se utiliza el FA # 5, y
siempre está bien preparado, ligado i en progresión de
grados conjuntos
LECTO-ESCRITURA
MUSICAL
La
música para Dulzaina siempre se escribe en clave de Sol.
Nuestro instrumento se denomina Dulzaina en SOL, lo que quiere decir
que es un instrumento transportador que lee la música en sol.
Las
partituras escritas correctamente para Dulzaina están
transportadas para instrumento en sol, i así, la nota más
grave es el RE escrito debajo del pentagrama y la nota más
aguda el LA situado en la primera línea adicional de arriba
del pentagrama. Si se quieren realizar las notas reales (en DO) en
una partitura para Dulzaina, cabe realizar un transporte de una
quinta justa ascendente. Por tanto si no se especifica el contrario,
en los siguientes apartados, cuando se detallan los nombres de las
notas y/o de tonalidades se refiere a las propias de la Dulzaina (en
Sol) y no a las notas reales (en Do).
ACÚSTICA
El
sonido de nuestro instrumento es penetrante y de gran potencia.
Hasta hace pocos años su actividad se ha desarrollado
exclusivamente en las calles y plazas de los pueblos y de las
ciudades, siendo el protagonista en grandes concentraciones de
público en
las fiestas y costumbres de nuestras comarcas. Por este motivo es
lógico que, en su continua evolución, se valore y se
desarrolle en gran medida la potencia sonora.
Al
utilizar la caña doble y el tubo cónico, el sonido de
la Dulzaina puede parecerse básicamente al del oboe o la
chirimía. Aunque nuestro instrumento produce sonidos en una
tesitura aguda, posee una gran personalidad tímbrica a causa
de la gran riqueza de armónicos que posee. En ciertas
condiciones de audición también puede parecerse al
saxofón soprano o a la trompeta. El dominio de la afinación
se basa en combinaciones de posiciones digitales sobre 8 orificios
(siete delanteros y un posterior), y en sutiles cambios en la presión
del aire y en la embocadura.
REGISTROS
El
ámbito acústico de la Dulzaina se divide en dos
registros que se diferencian por el timbre y la manera de producirse.
1. Registro medio: El sonido es natural, es el más descanso y relajado. Comprende la primera octava, del RE grave (LA 4 real) al RE agudo (LA 5 real). Su afinación es relativamente sencilla.
2. Registro agudo: Son los primeros armónicos de las notas naturales que se producen por un aumento de la presión de la columna de aire. Su afinación es muy compleja y su ejecución es más difícil y cansada. Mantener este registro durante un cierto período de tiempo es realmente agotador y su ejecución puede convertirse en imposible. Se sitúa en la segunda octava, del MI agudo (SI 5 real) al LA agudo (MI 5 real).
ALTERACIONES
A
pesar que la Dulzaina no está concebida como un instrumento
para producir cromatismos, en la actualidad se puede conseguir su
ejecución, pero tan solo por medio de una técnica
compleja y difícil, y con claros cambios tímbricos y de
volumen. Las alteraciones con un sonido claro y potente, así
como fáciles de ejecutar son: DO# i RE# de la primera octava.
Con
un sonido más
apagado, de mayor dificultad y con una gran disminución de la
potencia Sonora son: FA natural, SI b / LA#, SOL# / LA b de la
primera octava y FA natural y RE# / MI b de la segunda octava.
De
máxima dificultad y con una afinación por armónicos
son:
SI b / LA #, SOL # / LA b de la segunda octava.
TONALIDADES
Las
tonalidades más utilizadas por su menor dificultar son:
Sol M, Re M i Mi m, ya que el Fa # se produce de forma natural, y el
Do· igual que el Re# son alteraciones relativamente sencillas.
De
cierta dificultad se encuentra el Do M, ya que el FA natural no se
produce de manera natural, y dentro de la escala natural de la
Dulzaina, está considerado como una alteración.
Por otro lado, no hay la tónico inferior (Do grave). Difíciles: Si m, Sol m, La M i La m. Muy Difíciles: Mi M, Re m, Fa # m, Do # m, Fa M, Mi b M, Do m i Si b M. De máxima dificultad son el resto de tonalidades.
DINÁMICA
Tal
y como he dicho anteriormente el sonido de nuestro instrumento tiene
una gran potencia sonora. Esto implica que tocar fuerte es lo normal
y tocar más fuerte es imposible. Con las técnicas de
interpretación actuales se pueden conseguir efectos de
dinámica, pero es una actividad de enorme dificultad porque
complica enormemente la afinación y la pérdida de
timbre. Por
estas razones se tiene que tener en cuenta las siguientes
aclaraciones si se quiere sacar el máximo aprovecho a la
interpretación y a la expresión:
1 – Nunca utilizar los cambios dinámicos en el segundo registro (de Mi a La agudo). Estas notas siempre suenan fuerte y con mucha dificultad se pueden oscurecer y apagar ligeramente su sonido.
2 – En nuestro instrumento, al contrario que otros instrumentos, bajar la potencia sonora implica un enorme esfuerzo físico de embocadura y la utilización de una técnica de enorme dificultad y complejidad. Hay que prestar atención en no acumular dificultades.
3 – Tan solo se puede asegurar el éxito en la gama de un ff a un mp.
4 – No hay que abusar de los cambios repentinos.
ARTICULACIÓN
La
articulación del instrumento es muy limitada respecta al resto
de instrumento de su familia, por eso y a causa de cuestiones
técnicas tales como la imposibilidad de realizar el doble y /o
triple picado, su ejecución es lenta. Para interpretar a
elevada velocidad se han de utilizar las combinaciones de ligados,
teniendo en cuenta la dificultad que comporta el cambio de octava y
en la mayoría de los casos su imposibilidad.
Una
de las peculiaridades de nuestro instrumento es que la emisión
natural y más fácil del sonido se realiza articulando
el principio y el final de la nota, mientras que en los otros
instrumentos de viento resulta más normal la emisión
sin articulación.
Por
otro lado, la articulación cómoda para el Dulzainero/a
es un ataque duro y concreto, muy comprensible si se piensa que es un
instrumento de gran potencia sonora, y no ha desarrollado otras
técnicas simplemente porque no le hacían falta (la
evolución surge casi siempre por necesidad).
Pero a pesar de estas circunstancias, la técnica en el ataque simple y los ligados está evolucionando a grandes pasos para conseguir una gran gama en matices para la dicción de la frase musical, debida fundamentalmente a la convivencia con otros instrumentos normalizados.
DIGITACIÓN
Las
características en la digitación son prácticamente
las mismas que puede tener cualquier instrumento de viento –
madera sin llaves. Tan solo cabe considerar que las posiciones de FA
natural, SI b / LA# y LA b / SOL#, dificultan enormemente la
ejecución a ciertas velocidades.
También se tiene que tener en cuenta que los cambios de registro, ya que nuestro instrumento no posee llaves o posiciones digitales para cambiar de octava, y cabe realizarlos por medio de las presiones de aire y de embocadura (armónicos).
RESISTENCIA
La Dulzaina es un instrumento musical en el que la fatiga física
y psicológica del interprete aparece rápidamente si no
se tienen en cuenta algunas de sus características, mucho más
que en los instrumentos de viento – metal.
Al ser un instrumento corto ofrece poca resistencia al paso del aire,
y exige un uso de una gran cantidad y presión.
La
caña que utiliza es una de las mayores y más duras de
todas las de la familia de oboes, y cal ejercitar una gran presión
sobre ella para
poder manipular el sonido. A pesar, la resistencia aumenta
gradualmente a medida que la obra posea menos agudos, numerosos y
abundantes respiraciones, compases de espera, menor dinámica y
evitando en la medida que sea posible las alteraciones difíciles.
Valencia, Julio del 2002